Nicaragua: Varias cosas pueden ser ciertas al mismo tiempo
Algunas de las personas que leen este artículo deben estar pensando en las noticias sobre la represión en Nicaragua en el 2018. Recientemente también circuló ese fragmento groseramente recortado y sacado de contexto del largo discurso de Daniel Ortega donde dice que en Nicaragua no volverán a haber elecciones (en realidad dijo que no va a haber elecciones financiadas por potencias y ONGs extranjeras).
Se trata de mostrar que el análisis de la situación en Nicaragua es más complejo que simplemente decir que hay una dictadura. También implica saber hacer la diferencia entre un gobernante, como Daniel Ortega, y la base de la revolución: la gente organizada en los barrios, la gente que vive mejor que antes, que no se exilia, que no se mete en pandillas, la gente que en más de trescientos puntos del país participó en las vigilias con música revolucionaria.
También lo es el discurso y los conceptos presentes en ese discurso. Aparecen figuras realmente existentes como la del pueblo presidente, reivindicando que la soberanía reside en el pueblo. O elementos interesantes, como lo fue el llamado al relevo generacional: una invitación a que la juventud vaya asumiendo el liderazgo de la Revolución.
Y está el elemento religioso: «Por una Nicaragua cristiana, socialista y solidaria», dijo Rosario Murillo, en ese orden.
Hay que recordar que el triunfo de la Revolución Sandinista se dio, en buena medida, gracias a la adhesión de diversos sectores religiosos, de la parte tercermundista de la iglesia católica y de los comités eclesiales de base. Tener ese dato presente........
