Guía para entender porqué las ‘stablecoins’ son geopolítica trumpista
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Las stablecoins encuentran sus límites este verano. El reglamento europeo ya está en vigor y EEUU está a punto de aclarar la letra pequeña de cómo regulará unos activos digitales que para algunos son el dinero del futuro y para otros el peligro del presente. Hoy recapitulamos para conocer porqué la proliferación de este dinero virtual sí nos debe interesar al poner en peligro a la economía en su conjunto (y no, no es solo una inversión friki de algunos bros).
Hoy comenzamos por sentar las bases de lo que hablamos para luego hacer nuestro viaje en el tiempo del que por supuesto se sacan lecciones aprendidas de lo que nos viene. Los asteriscos nos llevan a la sección de conceptos, por si necesitamos repasar primero de cripto.
Una stablecoin es un tipo de criptoactivo* —un vale digital— que mantiene un valor estable ligado a una referencia que puede ser una moneda de curso legal como el dólar o el euro. En otras criptomonedas como el Bitcoin*, la oferta y la demanda hacen que el precio fluctúe muy rápido y sean muy volátiles. Una stablecoin promete mantener el precio de un dólar bajo la premisa de que por cada moneda digital emitida, existe un respaldo equivalente en dinero real, ese dólar físico, custodiado por el emisor. Pueden encontrar una explicación más detallada aquí.
El análisis conceptual revela una contradicción en su diseño. El dinero real no es sólo tecnología; es un sistema de confianza respaldado por leyes, instituciones y Estados. para que el dinero sea confiable debe responder a la máxima No Questions Asked (NQA), esto es, que nadie se va a preguntar qué vale lo que tiene en el bolsillo.
Las criptomonedas como el Bitcoin* nacieron para prescindir de esa estructura centralizada y funcionar de manera independiente y eso es lo que las hace tan atractivas para los anarquistas, libertarios y todo tipo de ideologías que quieren prescindir de las instituciones (incluida la familia Trump). Pero esta supuesta autonomía genera una volatilidad inviable para el uso cotidiano. Las stablecoins intentan fusionar ambos mundos: la tecnología cripto y la estabilidad institucional del dinero lo que provoca que terminen pareciéndose a productos financieros tradicionales, como fondos de inversión de los monetarios, que guardan el capital en activos seguros.
La “estabilidad” que da nombre a esta moneda hace que tenga cada vez más aplicaciones en la economía real. Sirve como pasarela para que los inversores en otras criptos conviertan sus ganancias en dinero sin salirse de la red de blockchain*. En economías en desarrollo con divisas muy débiles o con altas tasas de inflación, los ciudadanos las emplean para proteger sus ahorros comprando “dólares digitales” sin las restricciones de los bancos locales. Y una vez que se culmine el entramado regulatorio agilizarán la facturación internacional y podrán abaratar las remesas que los migrantes envían a casa.
Estos usos que comienzan a enraizarse en actividades cotidianas hacen que las stablecoins sean herramientas para actores mucho más diversos que las criptos al uso, que son para fanáticos del pelotazo. (Imprescindible este reportaje de Elisa Tasca en EL PAÍS, sobre la relación entre el mundo cripto y los Gobiernos de dudosa democracia).
Ahora sí, un poco de historia. La invención del dinero tiene sus orígenes alrededor del 600 a.c. cuando los Lidios (antigua Turquía) comprimen el oro y la plata en unas fichas cuyo peso responde a un valor. Para que quede claro que una autoridad ha comprobado la veracidad de los cálculos se les graba un león rugiente que era la firma del rey. Esto agiliza el comercio, ya que hasta el momento los hombres de negocios iban con una pesa y medían el metal que se les daba. Es un gran avance pero conforme la economía va escalando, transportar la cantidad y el peso de esas monedas para grandes transacciones también se vuelve un engorro.
Alrededor del siglo IX la súper potencia comercial era China, con sus rutas de la seda y el té para las que las monedas eran un auténtico lastre. Un grupo de comerciantes inventan la idea de guardar sus monedas en depósitos que todos aceptan y apuntan el valor en papelitos que se denominaron feiquian, o........
