Malinche, de Ignacio (Facho) Cano: De Gutiérrez Müller a Díaz Ayuso
Si la secretaría de Cultura de la Ciudad de México había patrocinado en 2019, con 8-9 millones de pesos, un plagio a Antonio Vivaldi, era importante evitar que la secretaría de Cultura del gobierno federal patrocinara, en 2021, un bodrio escénico musical de Ignacio de la Macarena Cano, alias Nacho Cano, conocido hoy en redes sociales como Facho Kano.
Hice la denuncia del plagio al momento de realizarse en el Zócalo. Y también advertí las intenciones de Cano. Este, en su ambicioso proyecto de estrenar en México su Malinche, logró reunirse con Beatriz Gutiérrez Müller y Armando Manzanero. Hacia ese tiempo, la esposa del presidente había grabado una canción con el compositor yucateco y tenía en planes completar un disco; desafortunadamente para el proyecto, Manzanero falleció a causa del Covid-19 en 2020. Gutiérrez guardaba también admiración por el autor español. Ella publicó en su cuenta de Instagram una fotografía que atestigua el encuentro diciendo:
“Escuchamos a Armando Manzanero. Nacho Cano está muy animado por la futura presentación de #MalincheElMusical que se estrenará en México en 2021. Le deseo un éxito grande. Gracias a Mónica Vélez por reunir a estos talentos y poder atestiguar cómo hacen la Belleza”. Del Instagram de Gutiérrez Müller el 15 de mayo de 2019; sin duda, la pandemia aplazó ese estreno y se hizo primero en Madrid.
Naturalmente, advertí también en su momento contra el bodrio de Cano y su acecho al erario nacional en una videocolumna y columna respectivas que llamé Proyecto Malinche 2021, publicadas en SDPnoticias (14 y 19 de junio de 2019) haciendo una contrapropuesta específica dirigida a la entonces secretaria de Cultura Alejandra Frausto, pues todo lo que significara 2021 era del máximo interés del presidente López Obrador.
Ahora bien, ¿por qué la obra de Cano es un bodrio, un producto de mala calidad? Me he negado a verla, basta con lo que se comparte en youtube y lo que la crítica ha dicho de ella a partir de su estreno en Madrid el 15 de septiembre de 2022, y en Ciudad de México el 28 de marzo de 2025. Por otra parte, más allá de mi proximidad con el género operístico, he visto alrededor de 30 musicales, en particular en Broadway, y la obra del personaje español presume en su promocional estar “al nivel de los mejores de Broadway”, así que, conociendo el subgénero, con lo visto y leído, basta. No crean que voy a ir al Frontón México, donde se da la obra, a gastar tres horas aburridas y reiteradas de flamenco y de la pieza central “México mágico” (casi abominable, cualquier mala pieza de la polémica película musical Emilia Pérez resulta mejor), como señalan casi todos los críticos.
Antes de leer lo que dicen los articulistas españoles y mexicanos, téngase en cuenta que el proyecto de Cano inició más de una década antes de su estreno madrileño. Presentó su viejo deseo como un documental, La creación de Malinche, en octubre de 2021; se registra que en 2016 había presentado una versión en inglés en Nueva York en 2016, “ante personalidades de la vida social y cultura” (ambos datos en Wikipedia). Como ya habíamos advertido desde 2019, tras su encuentro con Manzanero y Gutiérrez Müller, la intención original de estrenar la obra en Broadway, fracasó, pues la música del compositor carece del nivel utilizado en esos escenarios y el tema tampoco es de gran interés para los turistas de Times Square; los gringos tienen sus Pocahontas y versiones folclóricas de los apaches que prefieren. Y al fracasar en España, sobre todo por el fraude, queda siempre México, por eso ya andaba coqueteando el presupuesto público desde 2019, quizá antes.
Malinche y los críticos
1. Fabrizio Mejía Madrid, en su video-columna “La gachupina que amaba a Hernán Cortés”, para SinEmbargo (08-05-26), describe parte del periplo del Malinche de Cano, de cómo pasa de España a México, de la productora que llevó a la quiebra en esas tierras, de cómo pisó la........
