Donald Trump y Xi buscan frenar una nueva fragmentación global
Durante el tercer y último día de reuniones entre Donald Trump y Xi Jinping, el centro de la conversación dejó de ser únicamente la guerra comercial o la competencia tecnológica. La cumbre terminó abordando cómo evitar que las tensiones en energía, comercio y seguridad empujen al mundo hacia una nueva inestabilidad global. La guerra alrededor de Irán, la amenaza sobre el Estrecho de Ormuz, la volatilidad del petróleo, las tensiones sobre Taiwán y la competencia tecnológica entre Washington y Beijing ya no funcionan como problemas separados. Todos empiezan a mezclarse dentro de un mismo escenario global. Desde la posición oficial china, uno de los principales resultados de la reunión fue avanzar hacia una “relación China-EE.UU. constructiva de estabilidad estratégica”, nuevo marco de la relación bilateral. El Estrecho de Ormuz transporta cerca de una quinta parte del petróleo mundial. Si la crisis escala y el flujo marítimo se interrumpe durante un periodo prolongado, las consecuencias impactarán aún más en combustibles, inflación y cadenas logísticas en prácticamente todo el planeta y particularmente en el Perú, que importa 80% de su petróleo. En el contexto de la reunión, China necesita que Ormuz permanezca abierto porque depende del petróleo de Medio........
