La tusa que tenemos
En Colombia seguimos con tusa. No hay otra palabra para calificar lo que sucedió en esa tarde del martes. Aquí hay que hacer claridad de que perder por penales no es perder porque el rival sea mejor. Dicho de otra manera, es como tirar una moneda al aire y que caiga del lado que no queríamos. Eso, por supuesto, duele, y nos hace sentir como si hubiéramos hecho algo mal.
Durante esas casi tres horas, no hubo un país dividido. No hubo noticias del empalme, ni trinos -uno que otro al que no se le puso cuidado-, ni tampoco debate sobre quién ganó las elecciones el 21 de junio. Los seguidores de todas las diferentes corrientes ideológicas estábamos frente a la misma pantalla, con la misma angustia, gritándole al televisor mil cosas como si los jugadores pudieran oírnos. Duró poco, pero durante ese partido Colombia fue, otra vez, un solo país.
Esa tristeza que nos invadió se sintió fuerte. El país se........
