Que la tragedia abra el camino a la prevención
Doce vidas perdidas en el incendio forestal de Los Gallardos. Doce personas con nombres, familias, historias y proyectos. En estos momentos de dolor profundo, cuando las víctimas aún no han recibido sepultura y sus seres queridos afrontan una pérdida irreparable, cualquier reflexión debe comenzar desde el respeto, el silencio necesario y el acompañamiento a quienes sufren.
Andalucía está de luto. La magnitud de esta tragedia nos golpea a todos, especialmente a quienes conocemos que los incendios forestales ya no son solo un problema del monte: son una amenaza directa para las personas, los pueblos, las infraestructuras y nuestra forma de habitar el territorio.
Precisamente por respeto a quienes han perdido la vida, tenemos la obligación moral de no permitir que el dolor termine únicamente en resignación. Las tragedias deben abrir caminos de aprendizaje, convirtiéndose en puntos de inflexión. Y este debe ser el momento definitivo para hablar, sin demora y sin distracciones, de prevención.
Llevo tiempo insistiendo en que la lucha contra los grandes incendios forestales no puede empezar cuando aparece la llama. Cuando........
