Noelia
Ante la muerte de Noelia uno habría esperado el respeto y la conmiseración que merece cualquier desgracia. Desde luego, bastante más silencio.
El debate tiene enjundia, pero ya sabemos que si interesa no es por eso. Es decir, que interesa precisamente a pesar de eso. De ahí que cuando surge en las conversaciones lo penúltimo que se encuentre uno sea a personas preocupadas por lo central, que era Noelia y que en el fondo éramos también nosotros, incapaces de sostenerla. En realidad hay artículos que hablan de ella, mencionándola como la persona más joven de España en recibir la eutanasia. Hay televisiones que la han entrevistado, hay tertulianos que han pululado alrededor de su desgracia como buitres en el cielo de un vertedero y hay indignación, no importa hacia qué lado. Hay tanta indignación que a veces es difícil diferenciarla de la euforia, por la........
