El Estado y sus dolencias
Conmovido, el general Ricardo Trevilla Trejo, secretario de la Defensa Nacional, cerró su intervención proponiendo que la captura y muerte de El Mencho era muestra contundente de la fuerza del Estado mexicano. Sí, pero no.
El Estado nuestro, el que constituía la proeza mexicana del siglo XX, a decir del historiador Héctor Aguilar Camín, no puede presumir de fortaleza alguna cuando es fiscalmente pobre, cuando buena parte de sus haberes registran los niveles más bajos de nuestro continente y de la OCDE y, cuando los hechos mismos de la referida captura, puestos en perspectiva, delatan una fragilidad institucional formidable.
El país entero calló y se declaró inmóvil, trayendo silencio mortuorio a calles y escuelas ante el deceso de un criminal buscado y vuelto a buscar por más de una década.
Así que Estado fuerte no tenemos más; una de sus alas, la que resumimos como Sedena, se mostró más que eficaz, pero sus frutos no hacen sino poner de relieve las otras muchas carencias........
