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Cuba, donde también se juega nuestro futuro

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18.02.2026

La solidaridad con Cuba es un deber humanitario y político, también para ayudarnos a nosotros mismos en el colapso del capitalismo que se avecina.

“Si Gaza es el anuncio de los genocidios que vendrán con el colapso del capitalismo, lo que está pasando y están haciendo con Cuba, aunque nos parezca un caso demasiado extremo, es también un anuncio de lo que, más o menos, ocurrirá durante el colapso en cada vez más partes del mundo, sin excluirnos al Norte Global, a cuenta de la crisis energética y alimentaria” . Decía yo en mi artículo “Antifascismo del Movimiento Socialista. Sus limitaciones y cómo superarlas” (11-2-2026) https://kaosenlared.net/antifascismo-del-movimiento-socialista-sus-limitaciones-y-como-superarlas/ .

Este artículo contiene 5.846 palabras y en mi ordenador se extiende en siete páginas. Sus secciones son: 0. Cuba. El futuro distópico ya está aquí. 1.– ¿Qué nos enseña este empujón al colapso, de un país?. 2.- ¿Qué implicaciones tiene para nuestro futuro?. 3.- Que Cuba no se convierta en precedente de nuestro colapso, como Gaza lo es del genocidio. 4.- La solidaridad miope de la izquierda y los revolucionarios. Notas con recursos. Recursos para profundizar.

0. Cuba. El futuro distópico ya está aquí.

De, los “campeones” mundiales de la democracia y los derechos humanos, del genocidio de Gaza, del martirio de Vietnam, de los “buenos” cristianos lanzadores de dos bombas atómicas ¡dos!, sobre sendas ciudades, y otros grandes éxitos mundiales, ahora nos llega, una nueva proeza: “¡Salvemos a los cubanos, destruyendo a Cuba!”. Con un mensaje a los cubanos: “¿Estáis pasándolo muy mal?. Pues una vez más acudimos en vuestra ayuda. ¿Cómo?. Empeorando vuestra situación, llevándoos al límite del sufrimiento, para que, en vuestra desesperación por la supervivencia, os rebeléis. ¡Pero no contra nosotros!, ¡no!, sino contra los incompetentes y malvados castristas. Todo lo hacemos por vuestro bien. Recordad que Dios aprieta pero no ahoga, y que Dios bendice a América [EEUU] por sobre todas las demás naciones. Por eso, todo lo que hacemos ¡es bueno!, y no hay nada por lo que debamos pedir perdón ¡jamás!.”. Esta es la concepción que estos oligarcas hipócritas tienen del liderazgo político mundial, de la democracia, de la soberanía popular, de la soberanía nacional, del derecho internacional, y del más elemental respeto debido a la vida humana.

Los EEUU bien podrían haber elegido la vía de aflojar su injusto bloqueo de 64 años, ofrecer ayuda energética a Cuba, y a cambio exigir la liberación de presos políticos, alguna democratización, sin inmiscuirse demasiado en los asuntos internos de Cuba. Pero eso no es propio de un imperialismo codicioso que alardea del poder de la violencia y, en las relaciones con otros pueblos, se rige por el principio de “porque yo lo digo”, amén.

El imperialismo norteamericano, no satisfecho con el castigo de décadas de bloqueo económico, presiones de todo tipo y agresiones clandestinas, ha dado, con Donald Trump. sobre todo con su segundo mandato, un salto cualitativo, dejando a las claras el deseo de estrangular a Cuba.

Que la primera potencia militar y nuclear del mundo y la segunda económica, se ensañe de esta manera con un país pequeño (casi 11 millones de habitantes, pero por el éxodo de los últimos años, quedarán en la isla, unos 8,5 millones), muy pobre, que ya las está “pasando canutas”, viviendo al día, que no supone la menor amenaza militar para nadie, es una muestra del grado de maldad, crueldad, matonismo, sadismo, psicopatía, deshumanización. al que están llegando los líderes del capitalismo y que solo se agravará según entremos en su era del colapso, lo que tendrá su expresión en el riesgo de guerra nuclear, para la que se están abriendo las compuertas al expirar los acuerdos que hasta ahora habían ayudado a contenerla.

No nos engañemos. No hay la menor pretensión de “liberar a los cubanos de la dictadura castrista”, sino de volver a exprimir Cuba como a un limón, tras devolvérsela, en especial, a la burguesía cubana en el exilio que se ha hecho más poderosa en los EEUU. Y como no es un país rico en recursos, para la mentalidad e intereses capitalistas-imperialistas, a medio plazo, no serán más que otra “gente que sobra” o “gente que estorba”, que consume recursos que EEUU “merece más que ellos”, por tanto, dignos de un destino similar al de los gazatís y palestinos. Quien apoya descaradamente el genocidio de unos, no tendría reparos morales en que los cubanos sufriesen a la larga un destino similar. Quien amparó a quienes asaltaron el Congreso para impedir su derrota a la presidencia, y recurre al terror de la policía ICE, no puede dar la menor lección de régimen democrático a los cubanos. La política antimigratoria de Trump también está emitiendo un poderoso mensaje en un momento oportuno para la agresión a Cuba: “no creáis que os podréis aliviar de la presión, mediante la migración de muchísimos compatriotas a EEUU, o encontrar aquí un exilio cómodo como en otras ocasiones; no, os coceréis en vuestra propia salsa y haréis lo que os digamos; y quiero que recibáis a los cubanos que pretendo expulsar [estarían en riesgo entre 400.000 y 500.000 cubanos a los que, al llegar a EEUU, se les entregó el documento llamado I-220A, que les deja en un limbo legal]”.

Como nosotros y tantísimos países, pero en mayor medida incluso, pues lo utiliza quemándolo para la producción de electricidad (centrales termoelécricas antiguas, obsoletas, poco eficientes https://energiasinlimites.info/como-funciona-una-central-termoelectrica/ , https://efe.com/economia/2025-10-10/cuba-termoelectricas-crisis-energetica-apagones/ ; no tiene pantanos de hidroeléctricas, centrales nucleares, ni “renovables” eólicas y fotovoltaicas como nosotros), Cuba, aunque tiene petróleo propio (de baja calidad), es extraordinariamente dependiente del petróleo exterior, y muy vulnerable, pues interviene directa o indirectamente (electricidad) en todas las ramas de la economía, el transporte de bienes y personas, y en la producción agrícola también (para la maquinaria), los centros turísticos, y el sostenimiento de la vida, como los hospitales, hasta el suministro de agua, y la recogida de la basura de los hogares, etc., aumentando el riesgo de enfermedades víricas de transmisión por mosquitos (arbovirosis), incrementada a cuenta de las secuelas de los huracanes y fuertes lluvias ( https://www.periodico26.cu/index.php/es/buscar?searchword=arbovirosis&searchphrase=all ). Si la privas del petróleo exterior, es casi como si un aparato eléctrico dependiese de un juego de pilas desgastadas . De ahí también los continuos y prolongados apagones de muchas horas en el suministro eléctrico, que se suceden desde hace tiempo, pues ya venía siendo insuficiente el de petróleo desde Venezuela y otros países (Argelia, México, Rusia), al no poder pagarlo Cuba. Las consecuencias ya son y serán, desastrosas, hasta el punto de una emergencia humanitaria.

La economía cubana apostó excesivamente por la industria turística (grandes inversiones), creando una gran dependencia de ese sector (tan importantes para Cuba por la obtención de divisas con las que comprar en el exterior), y desde la pandemia de la covid-19, el bloqueo del turismo de EEUU (entrada de dólares) y la desaparición del ruso a raíz de la guerra en Ucrania, tiene una oferta sobredimensionada. Ahora, los turistas deben ser concentrados en unos pocos hoteles para ahorrar electricidad y gestionar mejor los recursos y a los trabajadores/as. Y para colmo, la principal aerolínea que transporta a los turistas deja de operar por falta de combustible ( https://diariosocialista.net/2026/02/10/ee-uu-deja-a-cuba-sin-combustible-para-aviacion-y-fuerza-la-suspension-parcial-de-vuelos-internacionales/ ). Un desastre para la economía cubana. Y muchas otras más medidas restrictivas de gran impacto en la vida diaria (NOTA 1).

EEUU, controlando el petróleo venezolano, le corta a Cuba su principal proveedor. Y amenazando con aranceles a quienes la provean, cierra el bloqueo al país. Esto es una agresión económica del máximo nivel, una injerencia total en los asuntos del país, y en la libertad de empresas extranjeras y otros países para comerciar con Cuba. Por eso, México está en el punto de mira, para que no se atreva a pasar por encima de las órdenes del “emperador”. Así, una vez más, con pretextos falaces referentes a su seguridad nacional, EEUU puentea a los organismos de la ONU, y hace saltar por los aires el ordenamiento internacional que, aunque injusto en general, pretende ofrecer unas mínimas garantías a los más débiles y a la convivencia o coexistencia pacífica entre opuestos. Esto equivale prácticamente a una causa que justificaría una guerra. Por menos se han hecho. Pero Cuba no está en condiciones, e incluso para EEUU, es demasiado por innecesario e incluso contraproducente ante el mundo y la oposición en su propio país, por mucho que pese el exilio y el lobby cubano. Prefiere la estrategia del asedio prolongado, hasta el hambre. Porque no dudéis que sería capaz de llegar a eso, como ya ocurrió con Irak, con una gran mortandad infantil ( https://ipsnoticias.net/1999/08/iraq-sanciones-economicas-duplicaron-mortalidad-infantil/ ), y tiene el precedente reciente de Gaza. Ya existe escasez alimentaria en Cuba; según UNICEF, uno de cada diez niños sufre de “pobreza alimentaria severa”; y faltan las medicamentos, y médicos de atención primaria, hundido el que fue mundialmente ejemplar sistema sanitario público (en los 1980, un médico por cada 350 personas, ahora por cada 1.500; fuente: El País); recurriendo........

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