Un presupuesto que nos aterriza en la dura realidad
Llevamos varios años llamando la atención sobre la trayectoria que venían siguiendo las finanzas públicas del país. Distintas señales mostraban un deterioro creciente que no siempre quedaba reflejado integralmente en las cifras fiscales, ni recibía la atención que merecía.
El nuevo Proyecto de Presupuesto General de la Nación presentado por el Gobierno Nacional para 2027 tiene un mérito fundamental: permite comenzar a dimensionar con mayor claridad la verdadera situación de las finanzas públicas colombianas. En ese sentido, representa un paso importante hacia una mayor transparencia, seriedad y responsabilidad en el manejo de las cuentas públicas.
Es cierto que asciende a $634,9 billones, equivalentes a 29,9% del PIB, pero más importante que su tamaño es entender qué explica esa cifra y qué nos dice sobre la situación fiscal del país.
Del total, $392,6 billones corresponden a funcionamiento, $155,4 billones al servicio de la deuda y apenas $87 billones a inversión. Frente a 2026, el servicio de la deuda aumenta 54,7%, mientras la inversión se reduce 2,8%. Estas dos cifras, vistas conjuntamente, muestran con enorme claridad la restricción fiscal que enfrenta Colombia: cada vez una mayor proporción de los recursos disponibles debe destinarse a atender obligaciones ya adquiridas y queda menos espacio para financiar inversión y crecimiento.
Es especialmente importante contar con la certeza de que la actualización del Plan Financiero se sustenta en fuentes de ingreso ciertas y reconoce gastos determinados por la Constitución y la ley. La nueva formulación deja de incorporar $30,2 billones de recursos contemplados en la formulación anterior y muestra un déficit fiscal del Gobierno Nacional Central de 9,4% del PIB, junto con una deuda neta proyectada de 66,2% del PIB.
Hay una precisión que resulta........
