Dama favorita
Se fue mi dama favorita de Cali. Así la llamaba yo, cada vez que la veía, siempre fascinada por su belleza sin edad, su personalidad, su sentido del humor, su inteligencia implacable y su sinceridad a toda prueba.
Decían por su carácter fuerte que era de amores y odios, pero quienes conocimos lo primero sabemos que su cariño no tenía dobleces y su generosidad era tan grande que daba a manos llenas su amistad, su lealtad, su risa, su emoción, su expresividad, su defensa, su apoyo y sus anécdotas, todas sorprendentes y cada una más divertida que la otra.
Mi dama favorita de Cali era única, un tesoro que no cabía en ningún molde o caja o joyerito. Su relación con el lenguaje era absolutamente singular, pues sabía ponerle las palabras más agudas y mordaces y precisas a todas las cosas, siempre con esa originalidad que jamás conocerán los mojigatos, los aconductados y los aburridos de........
