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La tecnología, arma determinante del Estado contra los grupos criminales

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tuesday

El uso de tecnología de punta cada vez ocupa un lugar de mayor preponderancia en la lucha en contra de la delincuencia organizada en nuestro país.

Tanto a nivel nacional como estatal, las instituciones dedicadas al ámbito de la seguridad y la procuración de justicia buscan permanentemente hacerse de nuevas tecnologías para hacerle frente al hampa.

Los drones, las cámaras de videovigilancia, las telecomunicaciones, los sistemas de software, la Inteligencia Artificial, los bancos genéticos y los equipos satelitales, entre otros, son algunas de las herramientas utilizadas por las autoridades para obtener resultados determinantes con el fin de conocer la operación de grupos delictivos y lograr su desarticulación.

No obstante, para las policías municipales estos avances aún no son muy evidentes, ya que el tema presupuestal, en muchos casos, todavía es un obstáculo para que la tecnología sea utilizada en una gran cantidad de localidades de la República Mexicana. 

Para las instituciones federales y un importante número de dependencias estatales el uso de la inteligencia y la tecnología camina de la mano para el combate a la delincuencia, lo que definitivamente ha derivado en obtener resultados positivos.

Por poner un ejemplo, hace unos días, la Fiscalía General de la República, en coordinación con el Gabinete de Seguridad del Gobierno de México, desarticuló una célula criminal que se dedicaba al trasiego de droga a la ciudad estadounidense de Kansas City.

Como parte de los trabajos de inteligencia desplegados, apoyados de la tecnología, se desarrollaron labores de gabinete y campo, que incluyeron el análisis de información, la consulta de bases de datos en diversas plataformas, así como solicitudes de información a diversas instituciones nacionales y extranjeras.

Además, se implementaron monitoreos en materia de comunicaciones debidamente autorizados, seguimiento en distintas redes digitales y georreferencias, lo que permitió conocer rutas, horarios, puntos de reunión y domicilios utilizados para el resguardo de narcóticos y armas, y desde luego, identificar a los posibles integrantes de la organización delictiva, así como sus vínculos financieros y logísticos.

Es indudable que la utilización de la tecnología de vanguardia ha mejorado la respuesta policial y ministerial, ha desarrollado la prevención delictiva al detectar el modus operandi de generadores de violencia pero, sobre todo, ha logrado una mayor eficiencia en la operación del Estado en contra del crimen organizado.

ESPECIALISTA EN COMUNICACIÓN SOBRE TEMAS DE SEGURIDAD Y JUSTICIA


© El Heraldo de México