La próxima gran batalla del fútbol chileno: las elecciones de la ANFP
El autor de esta columna advierte que en las elecciones de la ANFP del 19 de noviembre está en juego si el fútbol chileno seguirá premiando el mérito deportivo, ante la idea, atribuida al entorno de Jorge Uauy, de convertir la Primera División y la Primera B en una liga cerrada, sin ascensos ni descensos. Sostiene que el modelo de la MLS no es trasladable a Chile, donde no existe un negocio común ni reparto centralizado de ingresos, y que avanzar en esa dirección abriría dos conflictos: una huelga de jugadores y una causa de libre competencia, considerando que la justicia ya condenó a la ANFP por cobrar una cuota a los clubes que ascendían. Plantea que, si se quiere copiar a Estados Unidos, «eso es lo que habría que copiar: el reparto, no el cierre».
Imagen de portada: Francisco Vicencio / Agencia Uno
El 19 de noviembre los presidentes de clubes eligen al sucesor de Pablo Milad en la ANFP. Lo que está en juego no es solo quién administra el fútbol chileno, sino si la competencia seguirá siendo una pirámide donde se sube y se baja por mérito deportivo. Y si la respuesta es no, el fútbol chileno tiene por delante dos conflictos que ya sabe cómo se ven: una huelga de jugadores y una causa de libre competencia.
El detonante es una idea atribuida a la candidatura de Jorge Uauy, expresidente de Palestino y quien encabeza el bloque con más apoyos declarados: convertir la Primera División y la Primera B en una sociedad anónima cerrada, sin ascensos ni descensos. La propuesta no figura en su programa formal, que ni la menciona ni detalla el futuro del Ascenso, y Uauy no la ha confirmado. Pero circula entre los presidentes, ya abrió un frente con el Sindicato de Futbolistas Profesionales (Sifup) y nadie la ha desmentido.
LA LIGA CERRADA REQUIERE ALGO QUE CHILE NO TIENE
El modelo que se quiere imitar funciona en Estados Unidos, y conviene entender por qué. La MLS no es una asociación de clubes rivales: es una entidad única donde los equipos son franquicias de la propia liga, los ingresos se reparten centralizadamente y existe un tope salarial con excepciones acotadas, como la figura del jugador franquicia que permite hasta tres contratos fuera del tope. En esa arquitectura, lo que es bueno para un club es literalmente bueno para todos, porque todos son accionistas del mismo negocio.
El fichaje de Messi es la........
