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El progreso versus la humanidad

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19.10.2026

La humanidad vive en una encrucijada, por un lado, la tecnología se muestra como todopoderosa, capaz de hacer que los individuos puedan vivir mucho más tiempo que sus antecesores, con una vida confortable ni siquiera soñada por los habitantes del pasado, por otra, se hunde en la barbarie, demostrando que el progreso solamente está circunscrito en los aspectos materiales muy lejos aún de la utopía que sintieron como realizable los grandes hombres del ayer.

En una misma ciudad se pueden encontrar personas que viven en la superabundancia, en una existencia regalada por las delicias del poder del consumo, pero en la misma urbe, se encuentran sujetos que habitan en condiciones semejantes a la Era de las cavernas, subsistiendo con apenas un mendrugo y enmarañados en una jungla de asfalto llena de peligros y precariedad.

La humanidad no ha podido sortear el salvajismo que impone el capitalismo que enfrenta a unos contra los otros; la élite que todo lo tiene y todo lo puede, contra el grueso de la población que vive luchando por una vida digna.

La honesta responsabilidad por velar por una vida buena, posible para el grueso de los habitantes de la Tierra, quedó solamente en las intenciones de los grandes moralistas de antaño, mientras, el poder se concentra en manos de corruptos corrompedores de la sociedad.

Ni siquiera el sueño de un mundo mejor es tolerado por la poderosa élite que subvierte las esperanzas, catalogando a cualquier luchador social como un terrorista, alguien que debe ser eliminado como un posible destructor de los privilegios de los pocos.

Desde la caída del socialismo del eje soviético, paulatinamente se fue socavando la resistencia del pueblo, enseñando que la única forma de subsistir era amoldarse a las expectativas de ser un trabajador honrado que acepte las migajas que se le ofrecen, incapaz de una organización colectiva que desafíe el poder de quienes son los llamados a gobernar.

La destrucción de la iglesia católica producto de sus........

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