Zapatero, otra piedra en el zapato
No sé si a ustedes también les pasa, pero tengo la sensación de que Pedro Sánchez se parece cada día más a Felipe González. No al Felipe actual, claro, que ése cualquier día va a abrir un consultorio en Génova, sino al Felipe de los noventa, el que se despertaba cada día con un escándalo en los periódicos y él, pobretico, sin enterarse de nada. Primero fue Juan, el hermano de Alfonso Guerra; luego el caso Filesa; después Mariano Rubio y la trama Ibercorp; después, Luis Roldán y su refugio parisino; por último, los GAL y los Fondos Reservados. El felipismo venía de encadenar cuatro victorias consecutivas en las urnas, de 1982 a 1993, tres de ellas con mayoría absoluta, y la derecha no veía otra forma de arrancarlo del poder que echar mano de la presión judicial y los escándalos en la prensa. Hay que reconocer, eso sí, que Felipe ayudó lo suyo en su propia tarea de demolición descontrolada.
La imputación de Zapatero por tráfico de influencias, organización criminal y falsedad documental -la primera imputación de un ex presidente en lo que va de........
