La guerra del miedo
El "no a la guerra" originario venía a decir que el verdadero peligro eran los Estados Unidos, no el islamismo.
El presidente español compareció en nombre del miedo. Conoce a su electorado. Hay amenazas que dan miedo y otras que no, por motivos a veces inexplicables. Por eso, Sánchez se puede permitir la contradicción de apoyar una guerra en un sitio y cantar el "no a la guerra" en otro. No es que las convicciones extiendan siempre un paraguas moral, pero para el caso sirven las que son del tipo clínex. Entre las amenazas que dan miedo está desde hace más de dos décadas el yihadismo en sus cambiantes formas. En España, dejó un rescoldo de temor que ahora quiere reavivar el Gobierno a ver si saca del letargo electoral a sus bases.
No es tan difícil hacerlo. Ya se hizo. Basta ayudar a que el miedo siga el curso natural de desplazarse de lo más desconocido e incontrolable a lo más próximo y cercano. Es........
