De poesía
Que púberes canéforas te ofrenden el acanto”.
El verso, de Rubén Darío, parece ser que era una broma típica de Federico García Lorca para criticar esa poesía cultista, barroca, modernista y casi gongorina que el granadino aborrecía. Federico recitaba el verso y añadía a continuación: La única palabra que se entiende ahí es “que”.
Como a mí nunca me ha gustado Rubén Darío aunque lo leí durante una época de joven, y por contra he sido siempre un loco enamorado de Lorca al que considero junto con Machado, Walt Whitman, Wystan H. Auden y algunos otros que andan o andaban por ahí uno de los mejores poetas de la historia de la literatura, la anécdota me resulta graciosa y perfecta. Y me parece que debe ser cierta porque encaja muy bien........
