Cómo una pobe pudo obtener tres pisos
Mi tata Pascuala, mujer de postguerra, cobraba aproximadamente una mierda según el baremo actual, en los casi 60 años que vivió en casa de mi abuela. Bien que no tenía gastos fijos ni de los otros, estaba todo pagado salvo lo que le pasaba regularmente a su familia del pueblo y podía ahorrar la mayor parte. Ella venía de una España con un gran problema habitacional. Son cosas que marcan para siempre. En aquel tiempo, no sé si se han enterado ustedes, mucha gente salió de la guerra sin una casa. Vamos a precisar: no que no encontrase alquiler abordable, sino que no tenía dónde guarecerse esa misma noche. Salvo alguna cueva si había un monte cercano. Y hacía frío, una humedad desconocida hoy que obligaba a permanecer con el abrigo puesto dentro de los cines, esperando que a la sesión acudiera mucha gente para poder tener un extra de tibieza.
Lo de no tener dónde caerse muerto era literalmente así: no te podías caer muerto porque si no había con qué pagar las últimas disposiciones te llevaban a la fosa........
