La energía que nunca debió faltar
Después de los sucesivos choques petrolíferos de los años 70, la energía nuclear vivió una era de desarrollo imparable. El mundo había aprendido una gran lección: su movilidad y su economía no podían depender de los acontecimientos de la región más inestable del planeta, en el que un Estado inventado por las potencias anglosajonas se había incrustado en un territorio hostil como un cuerpo extraño que el resto de las naciones vecinas rechazaba con todas sus fuerzas. Solo transcurrieron algunas décadas para que la izquierda política (o los........
