menu_open Columnists
We use cookies to provide some features and experiences in QOSHE

More information  .  Close

Cómo contribuyó Francia a crear el armamento nuclear del régimen israelí

20 0
29.03.2026

[Foto: La prueba nuclear francesa «Gerboise bleue», el 13 de febrero de 1960, en el Sáhara argelino.]

Se suele contar la historia de la era nuclear como la historia de rivalidad entre superpotencias, de estrategia de la Guerra Fría y del equilibrio de terror. Pero detrás de ese relato oficial subyace un capítulo del que se ha hablado mucho menos: el papel decisivo que Francia tuvo en la aparición del programa nuclear de Israel y la utilización del desierto del Sáhara argelino como terreno de pruebas de los armamentos atómicos. El silencio en torno a esta historia no es casual. Se mantiene gracias a las convenciones diplomáticas, la amnesia institucional y los intereses compartido de unos Estados que crearon su poder estratégico a expensas de poblaciones que no pudieron decir nada al respecto.

Las historias que la historia prefiere olvidar

Algunas historias continúan en las sombras, no por falta de pruebas, sino porque contradicen demasiados relatos oficiales.

Entre ellas está un capítulo del que se habla raramente: el papel que desempeñó Francia en el nacimiento de la capacidad armamentística nuclear de Israel y la transformación paralela del Sáhara argelino en un laboratorio de detonaciones nucleares, lo cual se llevó a cabo contra una población colonial a la que ni se consultó ni se avisó, pero que sufrió las consecuencias.

Este capitulo continúa todavía hoy totalmente ausente del debate público, no porque los historiadores lo hayan ignorado, sino porque a políticos y medios les conviene mantenerlo silencio.

Preserva las relaciones diplomáticas. Protege a las instituciones neoliberales. Ahorra a los gobiernos preguntas para las que no hay respuestas cómodas.

Las ambiciones atómicas de Francia

Después de la II Guerra Mundial Francia estaba empeñada en recuperar la posición que había tenido entre las grandes potencias.

En un mundo bipolar dominado por EEUU y la Unión Soviética la capacidad de bombardeo nuclear se convirtió en un símbolo de soberanía e independencia estratégica, la prueba de que, en palabras del general de Gaulle, Francia seguía siendo «maîtresse de son destin», dueña de su destino.

Por consiguiente, el programa nuclear francés, que se desarrolló bajo la autoridad del Commissariat à l'énergie atomique (CEA, Comisariado de la Energía Atómica), fue un proyecto científico y, al mismo tiempo, una declaración geopolítica.

En ese mismo momento había otro Estado que tenía un objetivo parecido. Israel, establecido ilegalmente en 1948, estaba en un entorno regional que sus dirigentes consideraban hostil para sus planes de dominio.

Para los estrategas israelíes la seguridad a largo plazo exigía más que la superioridad militar convencional. Exigía disuasión. Las trayectorias de estos dos Estados iban a ir convergiendo gradualmente.

Del intercambio científico a la cooperación estratégica

Los contactos entre científicos nucleares franceses e israelíes datan de finales de la década de 1940. Instituciones nucleares francesas, sobre todo en la sede del CEA que había en comuna francesa de Saclay, acogieron a investigadores israelíes.

Los intercambios científicos se........

© La Haine