Democracias socialistas
Al contrario de lo que piensan la mayoría de sedicentes demócratas, el principal peligro para las democracias occidentales no es «el fascismo» (suponiendo que exista), sino el relativismo. Si todas las energías y presupuestos públicos que se dedican actualmente a «combatir el fascismo» (sic) se dedicasen a impedir el avance descontrolado de esa lacra para la Humanidad que es el sucio relativismo moral, no solamente las democracias estarían mucho más seguras sino que, lo que me parece aún más importante, las naciones serían infinitamente más justas y prósperas, y por tanto las personas serían más felices.
Porque, a poco que uno ponga la lupa sobre la cuestión, no otra cosa que el sucio relativismo moral, llevado a la estrategia electoral sistémica, es la llamada «ley de nietos» que intenta perpetrar en España el PSOE, o la ilógica y ridícula realidad política de Suecia que ha dado este pasado domingo la victoria a los socialdemócratas gracias, principalmente, a los inmigrantes. Ambas realidades trasgreden y violentan nada menos que el concepto de soberanía nacional, y por lo tanto adulteran gravísimamente no sólo el........
