Nadaístas en la Filbo
Para seguir con el cuento del nadaísmo, que es el de nunca acabar, anuncio su injerencia en la próxima Feria Internacional del Libro de Bogotá. A los 13 fundadores del movimiento ya nos pasaron certificados de defunción, pero a mí me lo devolvieron, para que continuara con la jodencia.
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Para empezar, la Biblioteca Nacional de Colombia ha declarado el Año Gonzalo Arango, con motivo del medio siglo de su ascensión. Y programado, para el jueves 23 de abril, una lectura de sus textos contundentes, a cargo de Humberto de la Calle, Tania Ganitsky, Larry Mejía, Michael Benítez y el suscrito. Y el 2 de mayo, un conversatorio de Patricia Ariza conmigo, referente a la vida y la obra de nuestro iluminado “profeta”. El mismo sábado 2, la Gobernación del Valle del Cauca rendirá un homenaje a los poetas Gonzalo Arango y Jan Arb, nadaísta caleño que falleció el pasado 25 de diciembre, con la proyección de sendos videos preparados por Michael Smith, y conversación con el público.
El 24 de abril la revista Cronopios, que dirige Juan Manuel Zuluaga, presentará La rebelión de la nada, donde participan 30 escritores con textos laudatorios y condenatorios, lo que da igual, porque nadaísmo y antinadaísmo son la misma cosa. Introducción a cargo del nadaísta Armando Romero, quien vive en USA y es un exitoso escritor en el exterior, pues hoy en Europa circulan espléndida reedición española de La rueda de Chicago e impecable traducción italiana. El viernes 1.º de mayo lanzará, monitoreado por Carlos Torres, su impresionante novela El vientre de todas las guerras, bajo el sello de Sílaba. Volumen que presentaré con el autor en Villa de Leyva, el 7 de mayo, en la Librería El Gato que Lee y Bebe.
El sábado 25 de abril se hará la presentación de Los abuelos cuentan, preparado por María Inés Pantoja y editado por Planeta, con relatos dirigidos a nuestros nietos. Participaré en el conversatorio, acerca de la vejez y el abuelazgo, con Claudia Samper, Ana María de Pizarro, Gustavo Castro Caycedo, Óscar Alarcón, José Luis Días Granados y Rudolf Hommes. Y ese mismo día leeré poemas con Stephan Chaumet en el stand de Escarabajo.
Para empezar, la Biblioteca Nacional de Colombia ha declarado el Año Gonzalo Arango, con motivo del medio siglo de su ascensión.
La editorial Eafit estará presente con la ya amplia colección de libros nadaístas de Gonzalo, Amílkar, Eduardo, X-504 y Jota. A la editorial Escarabajo logré entusiasmar el año pasado con la publicación de Islanada, la legendaria novela de Elmo Valencia que durante toda nuestra vida le ayudé a estructurar, les recomendé ofrecerle las regalías a su esposa, de cuyo matrimonio fui padrino, pero ella, que lo había abandonado 30 años atrás, exigió por anticipado una millonada, o nada. Ni que fuera Rasputín. Veré cómo hago para que nuestro genial Monje Loco no quede inédito, como si no hubiera existido.
Las editoriales FCE y Planeta seguirán ofreciendo Mi reino por este mundo, más Y vivo todavía, escritos sobre mi fake death. Y Sial Pigmalión, Retrato del nadaísta cachorro, que se presentó el año pasado pero que aún no figura en librerías nacionales. Michael Benítez, director de Ruido Editores, trata de alcanzar a llegar con una edición preciosa del cuento de María de las Estrellas, Los 32 señores y la princesa morada, ilustrada por Édouard Monneau, cuya edición francesa, en traducción de su hermano Boris, deberá aparecer en París.
El domingo 3 de mayo, en el stand de Caza de Libros presentaré la reedición de Prendas negras y Poemas en el bus, de mi hermano Jan Arb, fallecido en diciembre. Y lanzaré el filoso y jocoso Que se casen los maricas, que vengo elaborando desde hace casi 20 años, cuando se agitaba el tema del matrigay, y cuando buscaba que mi compañera aceptara el matrimonio que le proponía. Pero la novia dijo no. Ya los homosexuales se salieron con la suya, o con el suyo, y como ya me aburrí de solicitarlo a la novia pensé que ya casi ningún hetero aspira a casarse.
Desde hace 8 años la Editorial Cátedra Pedagógica, que dirige Olegario Ordóñez, tiene en su poder, en vías de edición, La novia dijo no. En ese período se han impreso unos 10 ejemplares, y no sé si este año se decide a hacer una edición seria, corriendo el riesgo de que la novia cambie de parecer y diga que sí.
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