La Cometa homenajea a Miguel Ángel
Ay, querido Miguel Ángel, hoy arribas a los 80, esa edad en la que la vida ya no se mide tanto por los planes hacia mañanas sino por la memoria de los ayeres, porque no se trata solo de lo que uno quiso hacer, sino de lo que hizo... y de cómo eso, en tu caso, terminó forrado en aplausos. Que son la bienvenida de lo que sigue.
(Le puede interesar: La Internacional Nadaísta).
Seguramente no eres el arcángel Miguel, ni aquel Miguel Ángel rendido ante Tommaso Cavalieri, al que no solo pintó suspendido por los aires, sino que le dedicó decenas de poemas fraguados en los descansos para perpetuarlo más bello de lo que era.
Pero tú, Miguel Ángel Rojas, también coronaste tu David: un David colombiano, amputado por una mina mientras posaba de soldado. Un David que no desafía a Goliat, sino a la guerra y a esa costumbre nuestra de seguir perdiendo pedazos del cuerpo y del alma sin pedir disculpas. Una obra contra la violencia que no ha dejado de azotarnos, de amputarnos y de emputarnos.
Tu relación con el cuerpo no empezó en el arte, empezó en la vida, y de manera feroz: la visión del........
