Irán o no
Esta semana, Washington volvió a llegar al borde de una guerra con Irán. Primero fue el derribo de un helicóptero Apache estadounidense cerca del estrecho de Ormuz, un episodio que Trump atribuyó directamente a Teherán y que el Pentágono respondió con ataques contra territorio iraní. Las represalias comenzaron después de que el presidente advirtiera que Estados Unidos debía responder. La prensa iraní reportó detonaciones y prometió que ningún ataque quedaría sin respuesta.
Hasta ahí, el libreto parecía escrito: ataque, retaliación, amenaza, más retaliación. Pero con Trump nunca hay anuncio que no cambie. Por la mañana, el presidente anunció que por la noche volvería a golpear a Irán. Habló como comandante en jefe, pero también como un presidente que empieza a debilitarse. Prometió dureza y castigo, dejó correr la expectativa. Pero hacia el mediodía se echó para atrás. Dijo que había avances en una negociación, que el acuerdo estaba........
