Actuar con ecuanimidad, es la tarea
Aprender a actuar con ecuanimidad, es la clave para lograr una vida más satisfactoria y equilibrada. La ecuanimidad implica ser equilibrado, sereno, no propenso a apasionarse o perder la tranquilidad, y ofrecer una respuesta proporcionada ante los estímulos.
Para ser ecuánimes debemos asumir lo inevitable con un ánimo sosegado aún en las circunstancias más difíciles, viviendo el presente, libres del pasado y del futuro y sin reaccionar con avidez o aversión. La ecuanimidad nace cuando uno no se aferra a lo agradable y no añade sufrimiento a lo desagradable. Desde un punto de vista científico la ecuanimidad no tiene una base evolutiva, y se considera un valor mucho más humano que animal,........
