Buena Nueva: Ojos y oídos tapados
La Parábola del Sembrador es tal vez uno de los pocos momentos en que Jesucristo da su propia “homilía”. (Mt. 13, 1-23)Los discípulos le preguntan al Señor por qué habla a la gente en parábolas. “Les hablo en parábolas porque viendo no ven, y oyendo no oyen ni entienden. En ellos se cumple aquella profecía de Isaías: ‘Este pueblo ha endurecido su corazón, ha cerrado sus ojos y tapado sus oídos… porque no quieren convertirse ni que Yo los salve”.“El que tenga oídos que oiga”, dijo Jesús a la gente al terminar de darles la Parábola del Sembrador. Y… ¿Quiénes son los que oyen? Son los que están abiertos a........
