Business, business y más business
Desde su nacimiento, argumenta Morena que atiende en asambleas a la gente, para decidir los planes a desarrollar, cosa que está bien. Presumen que no deciden ellos, sino que los ciudadanos -el pueblo lo llaman- es quien manda. Ellos, los del movimiento con sus casacas guinda, únicamente reciben las órdenes del soberano y las ponen en práctica. No hay obra, gasto o decisión que se toma de espaldas al “mandante”; se propone, discute, delibera, y al final inclusive a mano alzada, se toma la mejor decisión, la que beneficie al mayor número de personas. Ellos prometieron apoyar a los que menos tienen y todos lo celebramos; quizá todo eso lo hacen también por votos (no nos chupemos el dedo a estas alturas), para la próxima elección. Pero, ¿qué pasa con las clases medias........
