Domingo con emociones encontradas
El domingo pasado estuve feliz mirando por la tele el magnífico triunfo del Real Madrid sobre el Barcelona. Me parecía imposible que se produjera la hazaña, pero apareció el mágico Mbappé y metió el gol necesario en el momento preciso, cuando al Barcelona no le quedaba tiempo para remontar su derrota. Fue una victoria sufrida y yo, viejo madridista desde las épocas de Di Stéfano, Puskas y Gento, es decir, desde hace 70 años, quedé dichoso.
Esa dicha no me duró mucho tiempo, fue un domingo con emociones encontradas, porque resultó que el veterano Lula, el paradigma de la izquierda sudamericana, a sus 81 años, le ganó la partida presidencial a Flávio Bolsonaro, mi candidato como no podía ser de otro modo. Todo iba parejo, incierto, sin un favorito claro, casi como en el enfrentamiento del Madrid con Barcelona. Sin embargo, a Bolsonaro le faltó el Mbappé que hiciera el gol decisivo y sin Mbappé se perdió el partido por agotamiento. El acoso del PT y de Lula en el área de Bolsonaro, no cesó ni un solo instante y Lula volvió a demostrar que, bajo su apariencia de viejito bonachón, tiene un filudo colmillo.
La derecha americana que, con la toma del Planalto, se relamía........
