Semejante belleza nos hizo gritar
Jolín qué estrés. Suerte que ya ha pasado, y que ha salido redondo como la luna llena. Toda esa incertidumbre y las probaturas de ubicación y gafas, no subía tanto al terrado de tender la ropa desde los días de la pandemia. Y con este calor. Las aplicaciones habían confirmado que íbamos a tener visibilidad máxima, pero una semana entera de atardeceres con nubes antes del 12A hacía presagiar lo peor. Por no hablar de la muerte de sopetón de Bonnie Tyler, que cualquiera interpretaría como un augurio funesto sobre el magno evento astronómico que........
