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Un imperio en retirada

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02.11.2026

“Los imperios nacen con cohesión y mueren con lujo y fragmentación”

Todos los imperios, todos absolutamente, caen. Es un ciclo fijo, que se cumple siempre de forma inexorable: van surgiendo a partir de una acumulación de fuerza basada en la conquista, llegan a su apogeo viviendo su momento de gloria, y luego caen. Lo hacen por una suma de motivos; raramente es por una estrepitosa derrota militar. Ese fue el caso, por ejemplo, del otrora glorioso imperio persa, derrotado por Alejandro Magno y su ejército, monarca del reino de Macedonia, en la antigua Grecia.

Otros imperios, derrotados militarmente como sucedió con el de Roma a mano de los bárbaros, en realidad precipitan su caída por esa acción bélica cuando la dinámica interna ya los tiene derrotados. En general se van extinguiendo por una compleja sumatoria de fuerzas endógenas: expansión desmedida difícil de mantener, agotamiento económico en su crecimiento, corrupción de las élites, soberbia que lleva a la lujuria y aleja la fuerza creativa, pérdida de competitividad en relación a otros imperios nacientes.

En otros términos: los imperios caen cuando los costos de mantener la dominación superan los beneficios que aporta la misma, cuando las élites dejan de invertir en el sistema y cuando los desafíos internos y externos superan la capacidad de adaptación institucional, rebasándolos. Algo de todo eso, o una combinación de estas posibles causas, es lo que le está sucediendo ahora a Estados Unidos, el actual imperio dominante.

No hay ninguna duda que ese país, construido sobre una monumental violencia de base: exterminio de los pueblos originarios, extensiva mano de obra esclava de personas llevadas forzadamente desde África, robo desvergonzado de tierras a su vecino México, creció en forma sorprendente con un capitalismo vigoroso, pasando a ser en pocos años, de unas cuantas colonias de inmigrantes precarios a una formidable potencia económica que comenzó a disputarle el cetro de la dominación global a Europa.

El siglo XIX lo vio crecer en forma fabulosa para llegar a ser, ya entrado........

© Rebelión