Opinión: Repúblicas independientes: de El Bronx a San Bernardo
Bogotá no puede seguir tolerando territorios donde los criminales actúan como si la ley no existiera. Sectores donde el consumo y el microtráfico se apoderan del espacio público, las economías ilegales se consolidan y las estructuras criminales terminan imponiendo sus propias reglas. Eso es lo que ocurre cuando una ciudad permite que se formen verdaderas repúblicas independientes: zonas donde el crimen pretende ejercer el control que le corresponde al Estado. Hoy, San Bernardo, en la localidad de Santa Fe, se está convirtiendo en una de ellas, a tan solo unas cuadras de los centros del poder político y administrativo del país.
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Durante un recorrido nocturno por este barrio, encontramos una escena trágica que debería avergonzarnos como ciudad: cambuches levantados sobre el espacio público, fogatas improvisadas, consumo de sustancias psicoactivas a plena vista y puntos de venta de droga funcionando en las calles. Y lo más preocupante es que apenas estábamos en la entrada del barrio.
¿Qué tiene que pasar para que Bogotá entienda que San Bernardo necesita una intervención urgente y de fondo?
Durante años hemos escuchado anuncios de recuperación, operativos, capturas y estrategias de seguridad. Sin embargo, los relatos de quienes viven allí describen una realidad muy distinta. Vecinos que denuncian la ocupación de andenes y entradas de sus viviendas, personas que intentan ingresar a las casas por los techos, comerciantes que sienten miedo de abrir sus negocios y familias que conviven con el microtráfico a pocos metros de sus puertas.
San Bernardo no se convirtió en este brutal escenario de la noche a la mañana. Su deterioro es el resultado de años de........
