El cielo es de Neira
A principios del XX se forjó en Ponteareas una familia de campeones. Eran tiempos de altas natalidades, altas mortalidades y bajas pretensiones en todo lo que no fuese el campo. Pero los Rodríguez fueron un grito de libertad. El mayor, Delio, ostenta el récord de etapas de La Vuelta, con 39, y ganó la ronda hispana en 1945. Emilio venció en 1950, mismo año en que Manolo quedó segundo. Pastor también consiguió éxitos sobre las dos ruedas y Pepe ‘Vasco’ fue el único en dedicarse al balón, llegando a jugar en el Celta. La pequeña de la saga fue Aurita, blasón del empoderamiento. El ciclismo era uno de los deportes vetados por la Sección Femenina para las mujeres, pero ella quería hacer lo que sus hermanos y se subió al sillín para ser la primera.
Cuando Aurita cumplía sus 80, nacía en Compostela, Alejandra Neira, predestinada a ser orgullosa sucesora. Como aquella, Alejandra quería hacer lo mismo que su hermano Daniel y se subió........
