El hundimiento
Recreación de las cinco naves de ordenadores, la planta de cogeneración (a la derecha) y el resto de instalaciones del centro de datos de Inteligencia Artificial de Monfarracinos. / Proyecto Data Center Zamora
Quemar las naves es una expresión que proviene de cierta estrategia guerrera atribuida a Alejandro Magno durante sus conquistas. Hace referencia a actuar con una confianza ciega y hasta las últimas consecuencias, sin dejar vías de escape. Saboteando, quemando las naves, para así eliminar cualquier tentación de mirar atrás buscando cobijo en lo conocido.
Lo mismito mismo que están haciendo los políticos con Zamora.
Están destruyendo la provincia entera. Ninguna comarca se salvará de la quema, ni siquiera la capital. Y encima cobran un pastizal de las energéticas por ello. Hidrógeno verde, plantas de biomasa, biogás, macrogranjas, aerogeneradores, placas solares… ¡Y lo último! El decretazo de la Junta que autoriza la construcción del centro de datos de Monfarracinos, junto con mil hectáreas de placas solares en pueblos adyacentes, o lo que es lo mismo, una terrible extensión de diez kilómetros cuadrados sólo de placas solares, lo que vendría a ser la aniquilación de todo el término municipal de Prado, salvo el casco urbano, va a suponer el fin de esta Zamora que conocemos.
Pero como se están........
