No tenemos la costumbre de elegir las películas en función del guionista
Eve Marie-Saint y Cary Grant, en una escena de 'Con la muerte en los talones'. / REUTERS
Hubo un tiempo en el que, de cara al fin de semana, se decidía que película ir a ver en función de los actores que participaban en ella. Si se quería ver una del "oeste" se elegía una de John Wayne, si una comedia elegante se optaba por alguna de Cary Grant, una buena historia con personajes malvados la ofrecía Bette Davis. Era la época del "Star System" de Hollywood, en la que bastaba con elegir a los "artistas" para acertar de lleno en la elección, no en vano, muchos de ellos habían pasado por el "Actors Studio". Más tarde se empezó a tener en cuenta la figura del director, así se elegía una de Alfred Hitchcock si se quería garantizar el suspense, o una del maestro Federico Fellini si se deseaba encontrar personajes singulares y escenas sorprendentes en el marco del neorrealismo italiano. En el caso de España se elegía una de Luis Buñuel para sumergirse en el surrealismo. A día de hoy podría elegirse una de Almodóvar (No de Antonio Banderas o de Carmen Maura, aunque participen en ella) o de Amenábar, o de Víctor Erice, según el estilo que llegue más a satisfacernos.
El otro día volví a visionar una peli que había visto hace mucho tiempo, "The Misfits" (Los inadaptados) que en España fue titulada como "Vidas rebeldes". En ella se cumplían aquellas dos condiciones que debería tener una buena cinta, la de contar con un........
