Cuando el sol vuelve
Eclipse solar total del 12 de agosto de 2026. / LORENA SOPENA
En estos días, miles de personas se han preparado para para contemplar un eclipse, organizando viajes y buscando el mejor lugar para ver cómo el sol desaparece por unos instantes. Es un espectáculo que despierta admiración porque nos recuerda que aún hay cosas capaces de detener el ritmo frenético de nuestra vida y hacernos levantar la mirada al cielo. Sin embargo, quizá el eclipse más importante no es el que ocurre sobre nuestras cabezas, sino aquel que, a veces, tiene lugar en nuestro interior.
Vivimos en una época donde el brillo parece un objetivo: brillar en las redes, destacar profesionalmente, acumular seguidores, proyectar una imagen impecable. Desde temprano aprendemos a medir el valor por visibilidad, más que por profundidad. Pero brillo y luz no son lo mismo. El brillo atrae atención hacia uno mismo; la luz, en cambio,........
