Sanampay… ayer, hoy y siempre
En 1977, hace casi medio siglo, se formó en México uno de los grupos más populares del folclore y la nueva canción latinoamericana, el cual dio una nueva dimensión a la música andina, que además –debido a su calidad– logró inmediatamente gran aceptación. Este espectro no sólo fue musical, también lo fue en cuanto a la temática del contenido de sus obras que vino a romper los esquemas de una audiencia acostumbrada a la ortodoxia y purismo que algunos sectores de la izquierda, que más que proponer buscaban imponer lo que debía ser la música.
En este caso no fue la incorporación de instrumentos electrónicos ni de géneros como el rock, pues a pesar de que utilizaban el charango, la quena, las zampoñas, el bombo y la guitarra como parte de su principal instrumentación, además de vestir los ponchos sudamericanos, más bien fue la manera objetiva que era parte de su repertorio.
Así, podíamos ver un Auditorio Nacional o distintos foros donde en su mayoría el público iba vestido de pantalón de mezclilla y camisa folclórica, pero que lo mismo escuchaba y se entusiasmaba al escuchar Ave María, de Johann Sebastian Bach y Charles François Gounod, que coreaba y asumía como consigna la canción Yo te nombro, de Gian Franco........
