¿Derrota por abandono?
El pasado domingo, y después de muchos años evitándola deliberadamente, acudimos de nuevo con la familia a la Marcha por la Vida organizada en Madrid. La Marcha sigue siendo la misma, pero la caridad ejercida por un buen amigo hizo que nosotros la miráramos con otros ojos.
Durante años nos habíamos resistido a participar. Es evidente que la vida se celebra, pero a mí siempre me ha costado convertir una marcha que denuncia los ataques a la vida en una fiesta con música y globos. Pero, como decía un buen amigo haciendo ejercicio de la caridad, lo que a mí me pareciera importaba más bien poco, lo que importaba y mucho era mantener viva la defensa de la vida.
Las cosas mejorables y opinables son poco relevantes cuando se trata del único acto «grande» que sigue celebrándose en........
