El ruido de las hogueras
Una imagen del acopio de la hoguera Sagrada Familia. / Rafa Arjones
Nuestra Fiesta es ruidosa, como lo es Alicante, como lo es el Levante, como somos todos los españoles en general. Pero hay bullicio y hay ruidos, sonidos agradables y estridencias molestas, casi físicamente dolorosas. Sin algunos sonidos, olores y sabores no existiría la Fiesta, porque la Fiesta es eminentemente sensorial. Una feliz amalgama sensitiva de colores, de aromas, de cadencias, de emociones también. Y así, un desfile sin música, sin la algarabía de la gente expectante, es un triste espectáculo, como un pájaro mudo. Y es absolutamente imprescindible el estruendo en las mascletás, en las tracas, en las apoteosis de los castillos de fuegos artificiales, para que el pueblo aplauda y no se sienta defraudado gritando «de........
