El debate
14 de octubre 2026 - 03:07
Saltaron los dos con un respingo sincronizado en cuanto se cerró la puerta, que había sonado, como solía, atronadoramente. El más alto se recompuso rápido y, estirándose los bajos de la americana, que lucía algo espera, pero de un blanco impoluto, dijo:
–A mí esta puerta un día me mata, vecino.
–¿Qué? ¿Te vas a la feria? –respondió el otro, como si no fuera con él–. Yo es que con lo que le han hecho al parque le tengo un asquito…
–Sí, allí vamos, a echar el rato. ¿Tú también con el parque, Paco? Si a ese parque no iba ya ni Dios.
–Hombre, Ramiro. Que tú has estado allí conmigo y con los niños, que tú sabes que allí siempre ha........
