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¿Costos de la política monetaria contractiva y algunas oportunidades de mejora en la banca central de América Latina?

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03.07.2026

Muchos ciudadanos piensan que si la función principal de los bancos centrales es la de estabilizar el poder adquisitivo de la moneda el único peligro de una intervención inadecuada es la de una mayor inflación; están equivocados. Una omisión, retraso en actuar, adelanto excesivo, soslayar otras variables explicativas, olvidar enseñanzas de experiencias previas, entre otros fallos, tienen costos no solo en la inflación, sino en la demanda, producción real, ocupación y empleo, paridad cambiaria, balanza de pagos, finanzas públicas y en la distribución del ingreso.

Desde J.M. Keynes quedó claro que lo monetario, incluyendo obviamente la política monetaria, tiene impacto en la economía real. La naturaleza y magnitud de estas afectaciones pueden tener distinto signo, ya sea positivo o negativo. No es un asunto trivial. Todo esto a diferencia de las escuelas neoclásica, monetaristas y economistas de las expectativas racionales donde con base a diversos supuestos no existen dichas interrelaciones.

Hay por lo menos tres supuestos o axiomas (principios no demostrados) a los cuales acuden los economistas estándar para minimizar los impactos reales de la política monetaria. El primero, suponer que las economías operan bajo la ley de Say, donde la oferta productiva de todos los sectores crea su propia demanda e ingresos. El segundo, pensar que estamos a nivel de pleno empleo en el uso de los recursos (o a nivel de una tasa natural de desempleo). El tercero, creer que la tasa de interés se fija en un mercado entre las decisiones de ahorro y el financiamiento de la inversión o que existe una tasa natural de interés, olvidando que su determinación ocurre día a día con la participación de los bancos centrales.

Teniendo en cuenta de que el producto bruto interno (PBI) del Perú fue de US$ 342,000 millones en 2025, un menor crecimiento del PBI en 1% durante 6 meses es equivalente a una pérdida de producción directa de US$ 1,710 millones. Si el impacto es por un año completo la contracción sería US$ 3,420 millones que a su vez implicarían menores pagos a los receptores de sueldos y salarios por alrededor de US$ 1,026 millones; para los perceptores de ingresos mixtos (trabajadores independientes) por US$ 684 millones, y menores utilidades y ganancias por US$ 1,710 millones.

Solo de manera directa, el menor PBI implicaría una recaudación de impuestos más reducida (de acuerdo con la presión tributaria del 16.3%) de US$ 560 millones, y por tanto posiblemente de menor gasto público perdiéndose sus impactos multiplicadores sobre la demanda por casi US$ 900 millones al suponer un multiplicador del gasto  de 1.6 veces. Asimismo, la menor demanda e ingresos implicaría menores importaciones (28% del producto) por casi US$ 1,000 millones que a su vez pondrían conducir a una ligera apreciación de la moneda nacional.

El mayor poder adquisitivo del sol promovería mayores importaciones y afectaciones en la rentabilidad de algunas exportaciones no tradicionales. Una apreciación de la moneda nacional significativa, como lo........

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