Prensa y elecciones
No encuentro en el diccionario político las palabras que ayuden a describir la conducta de Roberto Sánchez y los personeros de su partido para evitar la inminente derrota ante Keiko Fujimori. Quiero imaginar que la estrategia de victimizarse, sembrar dudas insolventes sobre la votación de segunda vuelta y dar la impresión de que —igual que Pedro Castillo— es un líder apreciado, popular e incontrastable responde a una calistenia para convertir a Keiko en otra Rodrigo Paz y acorralarla desde el mismo 28 de julio, cuando ella sea investida con la banda presidencial. Lo concreto es que su esencia de falso valor sale a flote en esta etapa, pero muchos medios y comentaristas políticos advertimos ello desde la primera vuelta. Ante esta realidad, la crema y nata del antifujimorismo mediático, y también la jefa de la misión de observadores electorales de la Unión Europea, Annalisa Corrado,........
