Indultos y acercanzas
Creo que ya había contado aquí que el escritor español Javier Marías, de cuya muerte se cumplirán muy pronto cuatro años, tenía la costumbre de salvar palabras que estaban condenadas al patíbulo, una lenta y dolorosa defunción porque ya nadie las usa más, entonces él se encargaba de hacer una lista de viejos vocablos que merecen una segunda oportunidad sobre la Tierra, y los deslizaba en sus artículos de prensa.
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Siempre que pienso en ese rito sacrificial de Marías me lo imagino como en una de las escenas finales de La lista de Schindler, cuando el protagonista de la película se lamenta, viendo los objetos de su oficina, creo, solo la vi una vez y fue hace tiempo, se lamenta de todas las vidas que habría podido salvar con ellos: un cenicero de plata, un encendedor, una pluma, una estantería de madera, cosas que habría podido canjear por gente en medio del horror.
La comparación es excesiva, por supuesto, porque en el caso de Oskar Schindler era la humanidad lo........
