El turno de noche
La ciudad de día es una ficción colectiva que se sostiene gracias a un trabajo que sucede, casi por diseño, fuera de la vista de quienes se benefician de él
Hay una hora, entre las cuatro y las cinco de la madrugada, en que la ciudad parece pertenecer a muy pocas personas. El resto duerme, o lo intenta, ajeno a que la maquinaria que hace posible el día siguiente ya está en marcha desde hace horas. Una furgoneta reparte palés a un supermercado que abrirá a las nueve. Una enfermera revisa constantes en una planta donde solo se oye el zumbido de las máquinas. Alguien friega un suelo que miles de personas pisarán dentro de tres horas sin reparar en que, hace un rato, ese suelo estaba sucio. La ciudad de día es una ficción colectiva que se sostiene gracias a un trabajo que sucede, casi por diseño, fuera de la vista de quienes se benefician de él.
La invisibilidad del trabajo nocturno
Llamamos a esto invisibilidad, pero la palabra es engañosa porque sugiere accidente, como si simplemente no hubiéramos reparado en algo que estaba ahí. La invisibilidad del trabajo nocturno no es solo un descuido, es una consecuencia estructural de cómo organizamos la producción, los servicios y el consumo. Por ejemplo, el reparto a domicilio funciona porque el comprador nunca tiene que pensar en quién pedalea bajo la lluvia a las once de la noche para que llegue la cena. La invisibilidad no es un fallo del sistema. Es, en buena medida, una de las condiciones que permiten que el sistema funcione con........
