We use cookies to provide some features and experiences in QOSHE

More information  .  Close
Aa Aa Aa
- A +

De la pobreza de sentido al sentido de la pobreza

5 69 3
01.10.2020

A los zorros viejos, de inaudita candidez.

La imaginación, ese reflejo invertido de la ratio técnica, contiene en sí misma los presupuestos inherentes a la ahistoricidad, que luego utiliza, premeditada y alevosamente, como expresión de su habitual modo de representarse la eternidad como ficción. El entendimiento abstracto, de hecho, porta inevitablemente en sus entrañas la mala infinitud, esa suerte de degeneración continua, efímera, de la realidad de verdad, que es, por cierto, la representación originaria sobre la cual se sustenta la abrumadora producción mercantil del presente, el trastocamiento del valor de uso en valor de cambio, el febril afán por lo desechable, lo efímero y contaminante, la abstracta inversión de las causas por los efectos. Mientras más se esfuerza en huir de la inmediatez, la teología filosofante va poniendo en evidencia su insoslayable atracción e íntima necesidad por lo inmediato. Condenada a su propio circulus vitiosus, su declaración pública de renuncia y liberación respecto del ser-ahí es la prueba transtornada, la mejor confirmación esquizofrénica, de su íntima servidumbre.

La pobreza de sentido no es la causa sino la consecuencia palpable de la pobreza del espíritu. No es el sentido el que forma y conforma el espíritu, es el espíritu el que forma y conforma el sentido, transmutado en espíritu. El vacío existencial es el resultado de una sociedad devenida barbarie ritornata, puesta, firmemente convencida de su autosometimiento a la razón instrumental, feliz de padecer el síndrome de Estocolmo. Es el Zauberlehrling, ya advertido por Goethe, abrumado por las fuerzas ocultas que ha invocado y que, aquí y ahora, se ve imposibilitado de poder controlar. Es la........

© El Nacional


Get it on Google Play