Los hijos son política de Estado
Cada nuevo gobierno recibe una casa habitada por decisiones ajenas. El problema comienza cuando, por borrar las huellas de quien estuvo antes destruye aquello que merecía permanecer.
Los gobiernos cambian. Algunas historias de amor también. Y quizá sus finales se parecen más de lo que imaginamos. Cada nuevo gobierno recibe una casa habitada por decisiones ajenas. Mueve los muebles, cambia prioridades, abre unas puertas y cierra otras. El problema comienza cuando, por borrar las huellas de quien estuvo antes, destruye aquello que merecía permanecer. Por eso existen políticas de Estado: para proteger aquello cuyo valor debería sobrevivir a quienes temporalmente tienen el poder. Con las familias ocurre algo........
