Los pendientes del PAN en Yucatán
Las elecciones de 2027 están a la vuelta de la esquina. Habrá 17 gubernaturas en disputa y, como suele ocurrir, buena parte de la conversación se concentra en el partido hegemónico. Sus grupos, sus pleitos, sus aspirantes y la manera en que procesará una abundancia que también genera problemas. Pero quizá la pregunta más interesante está del otro lado. ¿Qué va a hacer una oposición que no sólo necesita candidatos, sino reconstruirse en los estados donde perdió el poder? El PAN tiene ahí una tarea mucho más complicada que decidir si vuelve o no a caminar junto al PRI.
Ahí está el caso de Yucatán. Joaquín Díaz Mena, logró arrebatarle al PAN en 2024 uno de sus bastiones más importantes. La derrota ocurrió pese a los elevados niveles de aprobación con los que el panista Mauricio Vila concluía su gobierno; sin embargo, su popularidad no fue suficiente para impulsar a su sucesor. Por su parte, el “Huacho” Díaz Mena llegó respaldado por el movimiento de la 4T y por Claudia Sheinbaum.
A Díaz Mena hay que reconocerle que después de ganar, no se quedó únicamente con la fotografía de la victoria. Su gobierno busca consolidar el proyecto de la 4T en un estado que hasta hace muy poco parecía terreno natural del blanquiazul. No ha sido tarea fácil. Ahí está todavía Cecilia Patrón, que goza de buena aceptación en Mérida.
El PAN, al menos en Yucatán, no está muerto. Que conserven el municipio insignia demuestra que mantiene una base electoral relevante y capacidad de competencia. El problema no parece ser la desaparición del panismo, sino su........
