Detener, o no, a los grandes capos
La discusión es un tanto bizantina. No se trata de preguntarse si debe seguirse la estrategia de detener o “abatir”, para usar el eufemismo de fuentes policiacas, a los grandes capos. El argumento en contra es bien conocido: descabezar a las organizaciones criminales provoca una “atomización” de las mismas —cuando alguien quiere demostrarnos que entiende del asunto, usa esta palabra mamadora: “atomización”— y, consecuentemente, una lucha en varios frentes, es decir, una escalada de la violencia. Debe ser cierto. Los expertos lo responderán. Aun así, insisto, la pregunta es otra. La pregunta es si resulta siquiera imaginable hacer lo contrario: no detenerlos. No ir por ellos. La........
