Una flor de cicuta
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Todas las noches hablo brevemente con mi hermana, mi padre, mis abuelos. Todos están muertos. Les digo que los extraño. Les prometo que, cuando me toque partir, iré a buscarlos para darles un abrazo, si tal cosa es posible.
No hablo, sin embargo, con el actor. No me atrevo. Pienso que tal vez se quitó la vida por mi culpa. Me entristece recordar que pudimos ser amigos y acabamos siendo enemigos. No me perdonó que yo escribiera pensando en él. Se sintió traicionado. Yo solo sé escribir de las personas que no puedo olvidar. Escribir sobre ellas es una manera de hablarles, de no perderlas del todo. No podría escribir sobre gente…
No hablo, sin embargo, con el actor. No me atrevo. Pienso que tal vez se quitó la vida por mi culpa. Me entristece recordar que pudimos ser amigos y acabamos siendo enemigos. No me perdonó que yo escribiera pensando en él. Se sintió traicionado. Yo solo sé escribir de las personas que no puedo olvidar. Escribir sobre ellas es una manera de hablarles, de no perderlas del todo. No podría escribir sobre gente irrelevante. No me sentiría inspirado.
Entonces me ocurre a menudo que las historias que debo contar son aquellas que otros desearían que no contase. El punto de vista del escritor es la mirada del artista: vivo para contarlo todo, me expreso artísticamente narrando las historias que, por su belleza, o su tristeza, se han instalado en mi memoria, y se niegan a salir de allí, y me exigen, levantando la voz, atormentándome, que las escriba, les dé vida, las eche a volar. Al relatar esas historias que se me han impuesto y me han resultado inevitables, sé que algunas personas se enojarán conmigo, alegando que he sido infidente, he contado secretos que no debía revelar, he asaltado las arenas de su intimidad como un pirata: me ha ocurrido con mis padres, mis hermanos, mis tíos, mis amigos, mis amantes. El precio de ser leal a mi voz díscola ha sido enemistarme con muchos de ellos, quienes ahora no confían en mí. No me arrepiento. Los escándalos pasan, los libros quedan. El arte es largo, la vida es breve. No quiero ser un funcionario de la cultura, prefiero ser un escritor. No he nacido para ser un caballero. Elijo quemar en la hoguera del arte todas mis reputaciones.........
