menu_open Columnists
We use cookies to provide some features and experiences in QOSHE

More information  .  Close

Inolvidable Gonzalo Suárez, aquel Martin Girard

22 0
04.10.2026

Muere el cineasta Gonzalo Suárez a los 92 años

Creí conocer a Gonzalo Suárez, que también se llamó Martín Girard, en mi adolescencia. No era él, claro, pero yo lo veía en la calle de mi pueblo andando entre la gente. Debía parecerse al personaje que escribía en Dicen…, la revista barcelonista de aquellos años, y en Lean, que era gemela de la misma. Leía esos periódicos con fruición y en concreto para leer a Martin Girard, el mejor de los escritores de fútbol que hubo nunca. Claro, aquel al que yo imaginaba que era Martin Guirdad en realidad era alguien que pasaba por allí, por la imaginación de este muchacho. Pasó el tiempo, aquel Martin Girard se convirtió en el que era, un cineasta, un novelista, un personaje extraordinario del que incluso fui su editor, además de su amigo. Su muerte, a los 92 años, en Madrid, me llenó de dolor. He querido traer aquí, a los periódicos en los que nací, un recuerdo de aquel hombre que ya era leyenda y que ahora es historia. Este es un extracto de un libro que me encargó la Semana Internacional de Cine de Valladolid en 2008.

JC: Para los que empezamos a leer a Martín Girard este nombre era un misterio. Ahora no lo es. ¿No lo es para ti tampoco?

GS: Para mi siempre fue un misterio. Lo de Martín Girard como lo de Gonzalo Suárez. El misterio de sentirse alguien dentro de algo, o viceversa, y acabarse identificando con un nombre que, en definitiva, es como la etiqueta de la zapatilla. Por eso me interesa más la suela de mis zapatos. Al menos, ahí hay un recorrido. La historia de los pasos que has dado. La huella en la luna, incluso. Porque todos hemos estado en la luna en algún momento. Uno puede inventarse un nombre, pero lo pasos te delatan. Por eso es preferible no detenerse sobre una cuestión de nombres, como el peatón que no se detiene ante las señales de tráfico. Esta actitud comporta un riesgo, sin duda. Tienes que andar muy despierto para que no te atropellen. Y eso confiere a la vida un sesgo continuo de aventura y cierta dosis de invisibilidad.

JC: ¿Entonces, esa doble identidad es una forma de invisibilidad?

GS: A propósito de invisibilidad, citaré lo que escribió Max Aub en La gallina ciega y que prueba hasta que punto tengo oportunamente el don de la invisibilidad. Aub escribe en su diario: «Con Gonzalo Suárez me pasa algo terrible. Según mi agenda cené en esta fecha con él. ¿Dónde, cómo, cuándo? ¿Cómo es? ¿Qué cara tiene? ¿Qué tono de voz? Por mucho que quiero recordarle no puedo. Me acuerdo de sus libros, no de él. Estoy preocupado. Existo, existe. ¿Cené con él? ¿Hablé con él? Honradamente, lo........

© El Dia