Keiko a los cincuenta
“Creo en el Dios de Spinoza”
Albert Einstein
Le han dicho muchas veces a Keiko, y seguramente en campaña con más intensidad y frecuencia, amigos, enemigos y correligionarios, (como Luis Galarreta o su asesor vasco español Román Cendoya, que tienen la película más o menos clara; u opinólogos independientes como Mario Guibelini o Diego Acuña), lo que, con cierto detalle, tiene que hacer o no hacer, decir o no decir ahora que va a gobernar formalmente.
De tal modo que, de persistir en sus viejos tics y adicciones compulsivas, como el maldito afán de concentración de poder a toda costa, sierra y selva, no le quedará ninguna excusa ni justificación si la embarra; es decir, si no da señales de auto conciencia y vuelve con sus malas mañas.
Se vocea que ha pensado en dos ministros que, dicho sea de paso, el quejumbroso Sánchez jamás hubiera escogido. Son para las carteras de Economía y Finanzas, y para Energía y Minas. Son de esos personajes a quienes no podrá tratar como empleados serviles u obispos chicheñó, sino precisamente a quienes no podrá controlar debido a su carácter independiente. Y al cuidado que ponen en su propio prestigio como capital no negociable y único; y una........
